Cooperación entre humanos y tecnología

¿Cómo manejarnos con la tecnología?

Las tecnologías históricamente se han ido integrando al contexto humano. Sin embargo, ahora estamos asumiendo que la aceleración tecnológica se saldrá del control humano. Pensemos que los autos también han tenido un crecimiento acelerado con respecto a su velocidad. ¿Qué hubiera pasado si no se hubiese creado la infraestructura para su uso? Estamos hablando de semáforos, leyes de tránsito, policías, autopistas, puentes… Entonces, se estaría creando carros cada vez más veloces y al no estar creadas las condiciones, los accidentes también crecerían, por lo que estamos en presencia de un mal uso de las tecnologías

El peligro radica en que los esfuerzos transhumanstas están encaminados en crear la infraestructura para el crecimiento acelerado de la tecnología y no para crear una infraestructura social que permita manejarse con la tecnología desde nuestra condición de humanos.

La ilusión de alcanzar una superhumanidad ha llevado a muchos científicos geniales a creer que se puede crear una infraestructura independiente a las necesidades humanas más perentoria, desde la pobreza, el desempleo, la miseria humana, en aras de crear una superinteligencia que nos llevará al mejoramiento de algunos humanos, ya que no todos podrán o querrán pagar ese precio.

Desde hoy es necesario desarrollar sistemas cooperativos a nivel macro, micro y nano. Que permitan la cooperación entre humanos y máquinas, entre el cerebro y dispositivos, entre neuronas y nanomáquinas. Siempre bajo el principio de integración armónica al contexto humano, donde cualquier implante coopere con el sistema orgánico como un todo, respetando la no intromisión en su funciones vitales para con ello evitar la degradación de la naturaleza humana. Y no cometer el mismo error que se cometió con la Naturaleza.

Por lo que definimos a los sistemas cooperativos como: Tecnologías que permiten la cooperación entre sistemas vivos y artificiales de forma no invasiva así como el desarrollo de una inteligencia colectiva, que integra el conocimiento de toda la humanidad.

Y se hace necesario definir el espacio vital y el contexto de los humanos y las máquinas así como la forma de integración de las máquinas en el contexto social de los humanos como seres en crecimiento que aspiran a la manifestación plena del ser creador. Si la relación entre humanos y máquinas se da dentro del contexto actual que fomenta la competencia y la lucha por el poder, precedido por una relación con el planeta basada en el dominio (somos los dueños del planeta) que ha ido degradando a la naturaleza.

Hoy son muchos los tecnofuristas que ven una confrontación entre el hombre y la tecnología y aseguran que la tecnología terminará conquistando a los humanos, lo mismo que estos hicieron antes con la naturaleza. No podemos escapar del círculo de poder y de una relación entre dominantes y dominados. Por eso hay que romper con la estructura actual y visualizar una nueva etapa basada en la cooperación.

La tecnología nos obligará a repensar nuestra condición humana, obligándonos a conocer nuestras posibilidades de crecer como seres creadores desde una nueva visión del mundo donde dejamos de ser los amos de la naturaleza para convertirnos en los protectores de la naturaleza en alianza con la tecnología. Tal vez no debamos hablar de deshumanización porque nunca hemos llegado a ser verdaderamente humanos, seguimos luchando por un trozo de carne y matándonos por un pedazo de tierra.

Hay que estar consciente que nuestra importancia real está en la formación de las nuevas generaciones basado en un verdadero humanismo y contrariamente a cómo piensan muchos, nosotros no somos los que tenemos la solución final a los problemas del mundo, el estatus actual basado en el poder y la filosofía del tener, no podemos cambiarlo de un día para otro, es una arrogancia querer imponer soluciones e ideologías sin tener en cuenta las necesidades futuras. Es necesario saber que nos toca a nosotros y hasta donde podemos llegar, porque en verdad nuestra función más importante es preparar a las próximas generaciones para que sepan tomar las decisiones correctas, que nos conduzca a un mundo cada vez mejor.

Metas para la sostenibilidad tecnológica (temas para la educación de valores).
• Buscar la integración armónica (no invasiva) de la tecnología en el contexto humano, basado en la cooperación (en lugar de la fusión) entre humanos y tecnologías.
• Fomentar las formas cooperativas a nivel nano, micro y macro.
• Buscar alternativas que permitan lograr una sostenibilidad tecnológica (en lugar de una singularidad) que permitan formar generaciones cada vez mejores basadas en la manifestación plena del SER.
• Visión social humanista donde humanos y tecnología se complementan y se desarrollan en aras de un mundo mejor, que acepta la diversidad de seres y la armonía entre todos.
• Alcanzar una Inteligencia colectiva donde Humanos y tecnologías cooperan en la conservación del planeta.
• Trabajar en principios éticos universales que impidan el mal uso de la tecnología,
• Fomentar la cooperación entre los países en vías de desarrollo para evitar las extinciones directas e indirectas de la humanidad.
• Trabajar en la creación de proyectos de investigación abiertos y cooperativos.
• Diferenciar las actividades humanas basadas en la sensibilidad y la intuición y las actividades de las máquinas basadas en la inteligencia algorítmica y en el cálculo.
• Incrementar el espectro de las actividades humanas, en nuestra cultura prácticamente abandonadas, al desarrollo espiritual, como la meditación, la concentración y las técnicas del yoga y del Zen.
• Trabajar en la educación de las nuevas generaciones y en el uso del lenguaje basado en el humanismo sustentable que condicione formas de pensamientos humanista y de amor a la naturaleza y a la especie humana.
• Cooperar junto a la tecnología en la protección del planeta, dejar de ser los amos del planeta para convertirnos en los protectores del planeta, de todas las especies y de la solidaridad humana.

Es necesario dotar a las nuevas generaciones no solo de herramientas sino también de alternativas (escenarios alternos) para que puedan decidir un futuro mejor. En nuestros días se hace cada vez más difícil la toma de decisiones, sobre todo elegir aquellas que son correctas, esta es una época de crisis, donde los valores espirituales, son sólo un adorno más, que se usa según convenga. Una época en la que el hombre parece haber perdido toda esperanza de ser y solo aspira a tener, a coleccionar cada vez más objetos.

Fragmentos del libro “Las crisis en el siglo XXI”, en edición.

Acerca de Alejandro Madruga

Licenciado en Cibernética Matematica. Trabajo el tema de la Inteligencia Artificial desde 1986. He publicado articulos y ensayos sobre la Cibernetica y las tendencias tecnologicas. También he publicados narraciones de ciencia ficción
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